Suave y delicada tarta de ricotta con textura cremosa y sabor ligero que conquista desde el primer bocado. El equilibrio perfecto entre dulzura y frescura se combinan con un toque cítrico y aroma de vainilla que envuelve los sentidos.
Su base crujiente aporta contraste ideal, haciendo de cada porción una experiencia inolvidable. Perfecta para compartir o disfrutar en momentos especiales, esta tarta es sinónimo de placer y tradición. Acompañada de frutas frescas o un ligero toque de miel, realzan aún más el sabor y carácter artesanal y auténtico. Ideal para cualquier ocasión, sorprende siempre por su elegante simplicidad.
Esta tarta es sin gluten, pero podemos hacer la masa quebrada con gluten siguiendo esta receta: Masa quebrada con gluten
Ingredientes para un molde de 22cm:
Para la masa quebrada sin gluten:
- 250g de harina sin gluten (mix de repostería)
- 2 cucharadas soperas de agua muy fría
- 1 huevo M
- una pizca de sal
- 1 cucharada de azúcar
Para el relleno:
- 2 yemas de huevo
- 500g de ricotta
- 40 ml de aceite de girasol
- 115g de azúcar
- 8 g de azúcar avainillada
- 5 ml de zumo de limón
- 2 claras de huevo
Decoración:
- azúcar glas
- fresas u otra fruta fresca
Hacemos primero la masa quebrada:
En un bol ponemos la harina, la mantequilla a temperatura ambiente, una pizca de sal, y el azúcar. Amasamos un poco y añadimos el agua poco a poco, seguimos amasando con las manos hasta conseguir una masa uniforme y manejable, pero que no se pegue en las manos. La cantidad de agua depende de la mezcla de harinas del mix, unas necesitan más agua que otras, así que os recomiendo ponerla poco a poco para no pasarnos.
Hacemos una bola. La ponemos entre dos papeles de horno y la extendemos con el rodillo un poco más grande que el circulo del molde , pues tendremos que cubrir el fondo y las paredes.
La ponemos en el molde y recortamos lo que sobre. Pinchamos el fondo con un tenedor y la horneamos con el horno precalentado a 180ºC, unos 10 minutos. La sacamos y dejamos enfriar.
Hacemos el relleno:
En un bol ponemos las claras de huevo con el zumo de limón y las batimos hasta que espesen y estén a punto de nieve fuerte. Las reservamos.
En otro bol ponemos las yemas de huevo y los azúcares y el aceite de girasol, batimos un poco y añadimos la maicena. Añadimos el queso ricotta y batimos hasta que esté una masa suave y sin grumos.
Añadimos entonces las claras montadas poco a poco y con movimientos envolventes.
Las ponemos en el molde encima de la base y la horneamos con el horno precalentado a 160ºC, calor arriba y abajo sin aire durante 45 minutos. Apagamos el horno y dejamos que enfríe dentro con la puerta entreabierta durante 1 hora.
A la hora de servirla la espolvoreamos por encima con azúcar glas y la decoramos con fruta fresca. La servimos fresquita.
¡Está deliciosa!
Lo mismo os apetece hacer alguna de estas recetas que os dejo en vídeo, y suscribiros a mi canal de youtube















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Sí, soy yo. Julia, una manchega de nacimiento y andaluza de adopción. Actualmente vivo "En un lugar de la Mancha..." cercano a Toledo. Este blog va dedicado a mis hijos y a todas aquellas personas que se inicien en la cocina.
